Chile 2008. Día 22: Vayenevao

Agosto 7, 2008 by pchts

Nos despertamos re-temprano (digo super temprano) para estar listos a la hora pactada con la mamá de Rodrigo (que nos iba a hacer el favor de dejarnos en Cantagallo, donde se toman los buses pa’ la montaña). No la hicimos esperar y partimos a las 7:30 de la mañana con el equipo de ski que usaría Álvaro. Para esto Rodrigo tenía que ir a clases (malditos profesores con asistencia) y no pudo acompañarnos en nuestra travesía al centro de ski Valle Nevado (o vayenevao en peruano).

Una vez en el lugar de alquiler de equipo/servicio de movilidad, conseguí las botas y la tabla que me servirían de transporte por la tarde. Luego de esperar como media hora (o una hora tal vez), llegó un bus dispuesto a llevarnos a nosotros y a otras personas más que recogería en el camino. Una de estas personas resultó ser una ex-compañera de trabajo de cuando fui a EEUU en vacaciones. El bus demoró harto y terminamos llegando como a las 10:30 al lugar.

Ya en valle nevado nos encontramos con un problema. Bueno, para empezar, la única razón por la cual estábamos yendo ese día a ese sitio era porque existía un descuento de 2×1 siempre y cuando tuvieras un celular ENTEL PCS, nosotros teníamos el de la mamá de Rodrigo. Parecía que se necesitaba tener al titular con el aparato o algo así. Hicimos llamadas desesperadas a toda la familia y casi terminamos pagando el doble pero todo terminó bien y pudimos comprar normalmente con la promoción bendita (lo malo fue que perdimos algo de tiempo). Lo bueno fue que el celular que nos fue prestado (y que yo cuidé) contaba con radio fm (se iba y volvía la señal por ratos) y pude escuchar Bohemian Rhapsody entre otras.

El día transcurrió tranquilo, Álvaro no se rompió ninguna extremidad y salió con el mismo número de huesos que entró. Además, terminó aprendiendo como doblar con los skies (no soy testigo total de eso pero puedo dar fe de que unas horas antes estaba por buen camino). Yo traté de subirme a todos los andariveles pero solo al final me di cuenta de que atrás tambié habían y solo me alcanzó tiempo para pasear por ahí una vez. Para almorzar, comimos unos sanguches de jamón junto al casillero de forma rápida. Todo estaba infestado de brasileiros.

Al final, casi nos deja el bus pero pudimos llegar antes de que se largaran si nosotros. Hubo película de regreso: el tesoro perdido 2 o algo así.

Ese mismo día más tarde fuimos a visitar a Coni (amiga de Rodrigo) y Álvaro aprovechó para robar copiar toda su música y olvidarse su casaca. Estuvimos un rato hasta que nos botaron por bulliciosos nos dimos cuenta que era tarde y decidimos irnos a dormir por fin.

So you think you can stone me and spit in my eye.
So you think you can love me and leave me to die.
Oh, baby, can’t do this to me, baby,
Just gotta get out, just gotta get right outta here.

Queen – Bohemian Rhapsody

Chile 2008. Día 19: Primer día de clases

Agosto 4, 2008 by alvaroemur

Aún estaba medio oscuro afuera cuando abrí los ojos. Tenía que bañarme rápido (y yo soy el que más se demora) para acompañar a Rodrigo a su universidad, la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ya hemos ido antes la otra vez, pero hoy empezó clases. La noche de ayer, Franco y Rodrigo estuvieron revisando los cursos que podíamos tomar. La universidad, distinta a la Católica de Perú, tiene un sistema de horarios por bloques, es decir, hay un primer, segundo y tercer bloque de aproximadamente hora y media en la mañana. Los cursos pueden ocupar cualquiera de estos bloques, o módulos, como se llaman en la UC, lo que garantiza que siempre que termina un curso puedes llevar uno inmediatamente. Luego de los tres primeros bloques viene el horario de almuerzo. Personalmente pienso que esto no es muy bueno porque a las 12 toda la universidad se junta para almorzar. Franco y yo decidimos ir a probar algunas de las clases. Primero fuimos a una clase de Optimización y algo más en el pabellón de negocios. Era de la carrera de Ingeniería Comercial, donde se dice que hay buenas minas. Así que sin dudarla mucho, decidimos empezar el día bien.

Después de la primera clase, fuimos al edificio de Bachillerato (algo así como Estudios Generales) para tomar un curso de Formación General. Lamentablemente el salón al que queríamos entrar estaba con la puerta cerrada, así que nos metimos al costado a ver qué sucedía. Era Introducción a la Filosofía Política. El profesor, que parecía extranjero, hablaba simpáticamente, contando algunas cosas muy sabidas de Sócrates y la Apología. Presentó a los ayudantes (”Jefes de práctica” en latín) y dijo algo que me pareció muy interesante: no era obligatorio asistir a clases, como en toda la universidad, pero… ¡tienen que ir a las ayudantías porque se va a tomar lista!

En la UC, tienen un sistema de asesoría de clases que llaman ayudantías y su uso es extensivo, o mejor dicho, excesivo. Se dice que practicamente un alumno no pasa el curso si no va a las ayudantías, y es que en ellas se hacen los ejercicios, se practica y se resuelve la matería no entendida. Bueno, es lo normal y lo esperado en una sesión de ese tipo. Y el enfoque que menciono se ajusta más a los cursos de ciencias (¿qué ejercicios vas a hacer en filosofía?), pero es interesante que los alumnos hayan interiorizado la importancia de asistir a estas cosas.

Luego del segundo bloque, sin saber qué hacer, fuimos a la facultad de ciencias y “de chiripa” nos encontramos con Marcos, el amigo de Rodrigo con el que fuimos a esquiar el jueves pasado. Estábamos buscando a Rodrigo porque tiene un examen importante mañana y se iba a quedar estudiando todo el día. Es un examen que definirá si pasó el curso de Probabilidad del semestre pasado. Más tarde, fuimos a almorzar. Era muy caro: $2150, S/.12.80.

Chile 2008. Día 18: El Asado

Agosto 3, 2008 by pchts

Había puesto el despertador para las 8:20 pero no lo logré. Recién el sol cayendo en mi cara (estaba brígido el sol) logró despertarme a las 9 y media (algo temprano para ser domingo). Con tan wen día decidí hacer un recorrido en bicla por los alrededores y lo más interesante que pasó fue ser detenido por chicas-recaudadoras-de-dinero-por-una-buena-causa, las cuales me confundieron con un argentino… les di dinero y me dieron un sticker.

Después de volver a casa y de un descanzo, tuvimos un segundo paseo (esta vez fuimos Martín, Álvaro y yo) hacia el pequeño cerro que hay cerca de santiago. El paseo estuvo divertido, con hazañas intrépidas dignas de bicicleteros (incluyendo bajar caminitos de barro empinados e ir a toda velocidad de bajada por la pista). Lo que nos tomó 1 hora en subir lo habremos bajado en 20 minutos.

Ya en la casa nos encontramos con muchos familiares de Rodrigo en ella dispuestos a hacer un rico asado (parrillada en peruano): primos, tíos, tías, primas y sus mascotas. La tarde pasó muy amena viendo preparar a los tíos la parrilla, preparando nosotros un pisco sour chileno a la peruana  (el cual, a pesar de la buena acogida que tuvo en los degustadores, sobró) y todos comiendo en la mesa juntos. Todos muy buenas gentes y con buen sentido del humor. Entre las actividades realizadas se incluyó unas partidas de ping pong que duraron hasta que los invitados se fueron.

La mascota visitante fue una bulldog (mamá de Gaspar, el perro de acá). Y si yo pensaba que Gaspar hacia ruidos porcinos, esta perra era un motor a diesel. Además, la boca del perro este iba casi de oreja a oreja (alguien hizo alusión a un personaje de la última película de batman para describirlo), jadeaba y ¿roncaba?

En la noche nos tocó un suculento plato de arroz chaufa bien peruano (con su repetición más) que nos dejó más que satisfechos. Y ahora a dormir que nos esperan horas de clases desconocidas y chilenas en la cato.

Chile 2008. Día 17: Pokemones

Agosto 2, 2008 by alvaroemur

I want to be the very best like no one ever was. To catch them is my real test, to train them is my cause. I will travel across the land searchin’ far and wide. Each Pokemon to understand the power that’s inside!

Pokemon! It’s you and me. I know it’s my destiny!
Pokemon! Ooh you’re my best friend in a world we must defend!
Pokemon! A heart so true, our courage will pull us through.
You teach me and I’ll teach you.

Pokemon! (Gotta catch ‘em) Gotta catch ‘em Gotta catch ‘em all!

Me hubiera gustado tener más razones para hablar de ellos. No son esos monstruitos con nombres onomatopeyizados. Son una sub-clase urbana chilena: esos chicos parecidos a los emos, con ropas de colores nada a la moda (o a su moda), pelo oscuro y lacio, miradas lánguidas y esbozos de indiferencia. Su vida parece determinada por su rechazo a las normas sociales y ser ignorados. Pero quién soy yo para juzgarlos. Quizás bajo las condiciones adecuadas yo sería como ellos. Los pokemones son más de 150, son personas, cada una distinta de la otra.

UPDATE: El siguiente extracto fue tomado del grupo de Facebook “¡Los que quieren un Chile sin Pokemones!“:

Llámese Pokemón ([PO]bre [K]uliao [E]nfermo de ma[MÓN]), al especimen que queda de un HxC y un Flaite, los pokemones son emos disfrazados de flaites, pero con la diferencia que ellos son niñitos de mamá que no pueden vivir si no tienen celular y fotolog.

Aunque es posible que exista una especie de características similares en otros países, los pokemones son originarios de Chile.

(…)

Los pokemones se caracterizan (…) en que todo lo que les pertenece es de marca, entonces si estos son asaltados, acabaran llorando porque perdieron su esencia pokemonística.

Hoy salimos Franco y yo con Martin a una galería llamada Portal Lyon a buscar CDs baratos y ver a estos freaks de las tribus urbanas. No vimos muchos, por eso me lamentaba al inicio de este post. Pero paseamos harto y, al menos yo, me deleite con la vista urbana. Entramos en un Starbucks y vi que vendían Suspiro Limeño, en forma de un keke relleno. Luego de pasear un par de horas con Martinizer, regresamos a almorzar.

En la tarde, y hasta bien tarde en la noche, vimos dos películas alquiladas: Superbad y Tenacious D. Groseras, pero buenas. Comimos pizza de nuevo. Ya siento que el viaje se acerca a su fin.

Chile 2008. Día 15: Nieve

Julio 31, 2008 by alvaroemur

I get knocked down but I get up again, you’re never gonna keep me down. (…)

Hoy fue jueves y, aunque los húmeros no me los puse a la mala, parece que el hombro sí porque me ha quedado doliendo. Es de esperarse después de tantas caídas y revolcadas. Pero nada me mantuvo abajo porque me estaba divirtiendo horrores en El Colorado, uno de los centros de ski cerca a Santiago.

Hace varios días que queríamos ir a esquiar. Franco, que ha pasado todo un verano trabajando en un centro de ski en los yunaites, tenía ganas de ir a snowboardear y yo, que nunca había estado en la nieve, quería ir a conocer. De hecho, a mí me hubiera encantado más hacer snowboard, pero hubiera tenido que alquilar el equipo y me hubiera salido más caro. Entre 15 y 20 mil pesos. Visto de otro lado, eso no es nada comparado con lo que se gasta en un sitio así. Y yo no pude hacer ningún ahorro o descuento debido a que pagué para que me enseñaran. Pero bueno, la plata a un lado, la pasé bravazo y espero volver (y gastar menos). Como dije, hace varios días que planeabamos esto y chequeabamos el clima. Se pronosticó lluvias en Santiago y “parcialmente nublado” en la montaña. La mamá de Rodrigo nos decía que si acá llueve, allá nieva. El miércoles estuvo muy nublado, el cielo embobedado de nubes muy similares a las limeñas. El día estuvo horrible en comparación con hoy.

Nos despertamos a las seis y media. Salimos una hora después con todo el equipo. Franco arrendó el suyo cuando llegamos al sitio de donde partiríamos. Un bus de 20 pasajeros nos recogió y nos llevó a El Colorado a las 8:30. Existen otros centros de Ski como La Parva, Valle Nevado o Farellones. Pero decidimos ir a ese por ahorro (aunque Farellones era más barato pero era muy fome). A las diez de la mañana llegamos. No hacía tanto frío como me esperé. Todo el lugar estaba cubierto de nieve, un polvo blando que se combinaba perfectamente para formar hielo compacto y amasable. Debo decir que dicha cualidad de la nieve no duró todo el día. Seguro quien sabe de nieve sabe que estoy diciendo cosas obvias. Pero para mí era divertido.

Pagué por las clases y un señor, con aires de nunca haber crecido y madurado a su edad, me llevó a la pista de principiantes (de la cual nunca me moví – ver foto) para enseñarme a bajar en cuña. Supongo que bajar a la velocidad mínima y frenar son cosas que un principiante necesita saber para no sentir que va a morir. Una mísera hora duró la clase. Más adelante con mis amigos, especialmente con Franco, aprendí a ir con más confianza y a sobre llevar el vértigo. Vas bieeeen rápido.

Me caí tiré para un lado todas las veces que bajé menos una. Cuando aceleras mucho la mejor forma de frenar es doblar y dejar que la pendiente te desacelere. Sin embargo, pocas veces lo recordaba y cuando me veía llegando al pie de la ladera, al costado de los andaniveles de arrastre, me lanzaba para donde pudiera. Después me di cuenta de que cuando ya estabas abajo, a pocos metros de la gente (de los estúpidos que se tomaban fotos también) era mucho más fácil frenar porque el terreno está nivelado. Bueno, en una de estas frenadas rookie me caí de lado y como la nieve no era blanda como en la bajada sentí que el hombro se me salió para atrás. Un dolor se desató inmediatamente y fue en aumento y pluck!, el hombro regresó a su sitio. Una chica me preguntó ¿estás bien? y no tuve fuerzas para contestarle. Solté las fijaciones de los skies y regresé asustado al sitio para descanzar. No mucho rato después vi a Franco, le conté lo que sucedió, lo acompañé a comer algo y volvimos a seguir esquiando.

Fue un día muy bueno. A las 5:30 partimos de regreso. Hasta ahora me duele el cuerpo (ahora = viernes en la noche). Good night, good fight.

Lamentablemente no puedo acompañar este post con fotos espectaculares del paisaje porque no llevé la cámara. Tenía miedo de que se mojara o algo. La próxima vez la llevaré. Rodrigo tomó fotos con su celular, así que le agradezco profundamente su contribución.

Chile 2008. Día 14: Los Andes

Julio 30, 2008 by alvaroemur

¡Feliz cumpleaños papá! y ¡feliz joroba Cinthya! Los últimos días han estado bien tranquilos a comparación con las dos semanas pasadas. Demasiado. Lo bueno es que el promedio de gasto ya empezó a disminuir. Poco. Casi nada. Hoy fuimos a la Universidad de Los Andes a visitar a la Coni. Parece ser -nos lo dijeron también- que es una de las universidades más cuicas. Todos los edificios eran color ladrillo y tenían un estilo uniforme. El lugar era impecable y hasta cierto punto “elegante”: como un gran complejo de mansiones o castillos. Dicen que esa universidad es como un colegio. El ambiente se siente así, la gente lo siente así. Coni estudia medicina allí. Su papá enseña en ingeniería.

Lo que más me impresionó fue el orden que había. Tenían un ambiente de esparcimiento cerrado, con mesas y sillones. Había una pizarra verde, en las condiciones ideales como para una foto publicitaria, para ser usada en caso de que los alumnos quieran estudiar y un proyector en el que, nos contó Coni, ven partidos cuando hay. El Coffee Break parecía un restaurante, y no cualquier restaurante, uno caro. Por último, el edificio de post-grado en negocios eran digno de fotografía. Lamentablemente el guardia de la entrada me requisitó la cámara. ¡Huachafos! Parecía un JW Marriot. Y aunque no sé bien la diferencia entre las categorías de hoteles Marriot, estoy seguro de que si ese edificio fuera uno, llevaría el “JW”.

Luego de pasar por la universidad de Coni, fuimos a la tienda de su mamá (una mueblería) porque era cumpleaños de su hermano. Feliz cumpleaños para ti también Sebastián.

El post de hoy ha sido corto. Lo siento. Estoy cansado.

À bientôt.

Chile 2008. Día 13: Pisco Sour

Julio 29, 2008 by alvaroemur

Este martes empezó tarde. La tarde de hoy se inició improvisadamente con una llamada. Nos comunicamos (después de varios intentos en los días anteriores) con Coni, una amiga de Rodrigo. Coni es una amiga de la infancia. Nació un día antes de Rodrigo. Cuenta la leyenda que acampaban juntos en las noches en su jardín y regresaban a la casa asustados antes de dormirse. Es una chica muy simpática y con dotes de aventurera. Bah, no puedo afirmar nada con certeza. Pero mejor, crean que es una especie de Sheena.

Un par de horas después del almuerzo, fuimos a la tienda de su mamá, una mueblería, para encontrarnos con ella. Después de una agradable conversación decidimos salir a carretear. Pero a esa hora qué se podía hacer. Fuimos primero al Parque Arauco y entramos en una tienda que se llamaba Three Monkeys Eyewear. La tienda llamaba la atención y por dentro tenía un atractivo interesante: uno podía probarse los lentes o antiparras y tomarse una foto con una computadora montada en la pared y enviársela a su correo.

Luego de eso, y para que vean qué temprano era, intentamos ir a un Pub y ni siquiera había abierto. Eran como las seis. Coni había estado hablando de ir a un mirador con algo de copete y conversar. Fue ahí que me acordé que teníamos vodka (de cuando fuimos a Viña) y pisco peruano en la casa. Además, había para hacer pizza en casa. Volvimos entonces y empezamos la noche con una “preparada” de Pisco a la 3-2-1. Era difícil porque acá en Santiago los limones comunes y corrientes son amarillos y grandes, como limas. Los limones verdes y más ácidos se llaman “limones de pica” y hay que buscarlos. Franco, Rodrigo y Coni salieron a buscar los ingredientes faltantes y yo me quedé tocando batería (estoy sacando Right Through You). Pocas decenas de minutos después regresaron con todo. El único detalle era que los limones de pica eran medio bambas, porque algunos eran amarillos y eran medianamente grandes. Nuestra receta fue modificada, para compensar esto, a 3-2-1.5. Yo, amante de los detalles, sugerí ponerle clara de huevo batida. No insistí en el Amargo de Angostura porque de seguro me habrían odiado.

Coni, la agazajada, por llamarla de alguna manera ya que en sentido práctico lo fue, declaró que el Pisco Sour estaba súper bueno. Al día siguiente nos diría que le sacó pica a su amigas aun sobre lo que había tenido el agrado de degustar.

Después de acabarnos el Pisco Sour, preparamos una pizza. La preparación no fue tan fluída como la de la bebida, pero terminamos comiendo bien. Nos despedimos quedando en vernos al día siguiente en su universidad para conocerla.

Ba-ba-bamp-ba ba-ba-ba-bamp-ba I wanna be sedated. Ba-ba-bamp-ba ba-ba-ba-bamp-ba I wanna be sedated!

Chile 2008. Día 12: Feliz día Perú

Julio 28, 2008 by pchts

A pesar de que fue 28 de julio, no hicimos mucho. Álvaro casi sale con la bandera de perú puesta como capa (mismo “super-peruano”) pero al final desistimos de la iniciativa y todo quedó en nada.

En la noche fuimos los 4 (”los tres”+”enamorada de rodrigo=Cote”) a tomar algo afuera y la pasamos bien. Al comienzo teníamos planeado ir a un karaoke pero al no encontrar uno terminamos yendo al pub llamado “Teclados” donde se podía jugar “cachito” pero no habían cachos disponibles, el sitio estaba BIEN lleno. Fue ahí que nos hicieron dar cuenta (Cote y Rodrigo) que en chileno no se dice “grandazo”, no existe la palabra!, eso sí que me pareció raro… no usan “sufijos de exageración”.

Según nos contaba el papá de Rodrigo, muchos peruanos celebran estas fiestas a lo grande en chile también (porque hay al parecer bastante peruano) y creo que hasta muchos lo toman como feriado (no estoy seguro de esa última parte).

Lo que pasa es que este día fue uno de los días tipo “día de gastar poco (o no gastar) para bajar el promedio de gasto por día que está un poco elevado” y se vienen días de mucho gasto en un solo día=día de nieve.

Mi Perú – “Manuel Raugada Raygada”

Tengo el orgullo de ser peruano y soy feliz, de haber nacido en esta hermosa
tierra del sol, // donde el indómito Inca prefiriendo morir, legó a mi raza la
gran herencia de su valor // Ricas montañas, hermosas tierras, risueñas playas
es mi Perú, fértiles tierras cumbres nevadas, ríos quebradas, es mi Perú.
Así es mi raza noble y humilde por tradición, se ve rebelde cuando coactan
su libertad, // entonces uniendo alma, mente y corazón, rompe cadenas cuando
la muerte vea llegar //

Chile 2008. Día 11: Disco fever

Julio 27, 2008 by alvaroemur

Nuestro apetito, casi demencial, fue sencillamente colmado hoy. Despertamos temprano. En la noche de ayer discutimos si nos quedaríamos en Mendoza hasta el lunes para hacer un tour de bodegas de vino o no. Raúl, el señor de la vinoteca de ayer nos ofreció un “precio especial” para hacernos el tour personalizado. Pero decidimos no tomarlo. 50 lé por el tour más 45 lé por el hotel cada uno merecían ser ahorrados en aras de compras. Después de tomar desayuno y despedirnos de Daniel, el peruano que trabajaba en el hotel, partimos con nuestras cosas a la estación de buses. Compramos los últimos boletos del día en Cata, los que salían a la una y media. Un tipo de Turbus nos dijo que el sábado el bus de las dos de la tarde no había podido pasar la cordillera debido a la nevada y que por eso no íbamos a encontrar buses más tarde. La verdad es que dependíamos de la hora de partida y queríamos que fuera lo más tarde posible ya que teníamos que ir a seguir comprando discos.

Fuimos al shopping de ayer y tuvimos que esperar en una banca a que una vigilante nos permitiera pasar a la hora que abría el lugar. Fuimos los primeros en la tienda y por más de una hora estuvimos escogiendo CDs y DVDs. Yo me compré, además, unos audífonos.

Después de eso me demoré como 40 minutos comprándome un jean. Franco se puso a leer.

Regresamos a la estación (me compré el DVD de El Último Concierto de Soda Stereo ahí) y subimos al bus para retornar a Santiago. Compramos asientos en la primera fila del segundo piso del bus. Fue una muy buena idea porque la vista era excelente, pero además estuvimos acompañados por Camila, una brasilera mochilera que había empezado su viaje en Argentina, había subido a Paraguay, bajo a Mendoza y ahora cruzaba a Santiago. Nos entretuvimos bastante conversando con ella, especialmente Franco que la tuvo a su costado y hasta “compartieron yoghurt”. Asumare! En menos de una semana se verá el efecto mariposa producido por la transmisión de virus a través de ese yoghurt: gracias por el resfrío Franco.

Con una rubia en el avión, directo a Brasil. Con una rubia en el avión, dispuesto a morir.

Chile 2008. Día 10: Música, Vino y San Martín

Julio 26, 2008 by pchts

Y bueno, mirá que este día nos levantamos tarde, eh? ya por eso de las 9:30 fue que fuimos a comer el desashuno del hotel. Personalmente, me comí muchas tostadas y una de esas facturas como dicen los de país que dejamos el día anterior. Fue en ese momento que conocimo a uno de los encargados del hotel: un compatriora peruano que habitaba el país gaucho desde hacía sha como 18 años, se shamaba Daniel y vivía en miraflores. Fue su idea el hacer un viajecito por la ciudad con un tour, el cual aceptamos.

Antes de que nos recogan nos dimos a dar una vuelta por el centro comercial (shhhopping center) de mendoza. Deambulando por esos lares encontramos una tienda muuuy grossa en la que vendían discos re-baratos. El precio medio de un cd de música normal era 25 pesos argentinos (25 soles, 4150 pesos chilenos) y eso no era todo: la tienda estaba con 20% de descuento Y si shenabas un formulario te devolvían los impuestos a tu país(!!!). Me arrepiento de no haber comprado tantos discos ese día y haber esperado para el siguiente (dónde no había su 20% de descuento). Pero iwal che, qué regalo! Aprovechamos de comer ahí en el centro comercial un poco de la rica comida rápida del “fast food”.

El city-tour fue bien ameno, por lo que no contaré mucho. No era mucha gente, eramos 9 creo, y conocimos un poco de la historia de Mendoza (y de la independencia de américa latina en general). Rodrigo y yo tomamos muchas fotos, (álvaro tomó MUCHAS fotos) y eso. Lo que más me gustó fue la visita a la fábrica de chocolate artesanal (con sus muestras gratis incluídas). Duró como 4 horas y media masomenos.

Ya para el final del día, fuimos a una vinoteca (que álvaro había conocido en la mañana) que daban ese día una cata gratis. Eramos los únicos y fue muy interesante. La tienda era de una pareja de argentinos (él de buenos aires y ella de mendoza) y los dos eran muy buena onda. Nos enseñaron cómo catar vinos, cómo diferenciar tipos de vinos, qué ver, qué oler, qué tocar y qué saborear. Estuvimos mucho tiempo ahí conversando y degustando. Terminamos comprando unas cuantas botellas de vino mendocino antes de irnos.

Algo curioso fue enterarnos que en Mendoza habá una escasez generalizada de sencillo (moneditas). Era muuy difícil conseguir cambio. Los taxis redondeaban lo que decía el taxímetro, los restaurantes no daban cambio… ni siquiera los bancos a veces tenian monedas para dar! Era el colmo. Por ahí un paranoicio nos explicó de que los chilenos se llevaban las monedas para algo (para qué?). El señor de la vinoteca nos explicó que muchas veces, para conseguir monedas en la mañana para los buses, se tenía que comprar cosas llegando al punto de cambiar un billete de 100 pesos por 95 pesos solo porque en esos 95 pesos había algo de sencillo. Eso nos pareció muy extraño y debe tener sus explicaciones económicas pero esto no es tema del curso.

Lost In The Supermarket – “The Clash”

Im all tuned in, I see all the programmes
I save coupons from packets of tea
Ive got my giant hit discoteque album
I empty a bottle and I feel a bit free